LA BANDERA

La Población La Bandera, se emplaza en la zona sur de Santiago, en lo que fue inicialmente el Fundo La Bandera, propiedad de la acaudalada familia Claro Valdés, de la comuna de La Granja (hoy San Ramón) . Su origen, según palabras del historiador Popular Vicente Espinoza (1988) «había nacido de una toma de terrenos en el fundo La Bandera a mediados de 1969. Posteriormente la CORVI adquirió el fundo y procedió a lotearlo. Hacia a fines de ese año, se comenzaron a producir nuevas ocupaciones de terrenos, aledañas al loteo original, que elevaron el número de familias a cerca de 1500. En noviembre de 1969, los ocupantes, con el apoyo del Comando Comunal de Comités Sin Casa de La Granja, y acompañados de regidores, parlamentarios del distrito y el alcalde, llegaron a un acuerdo con el Ministerio de Vivienda. El acuerdo, en todo caso, se había hecho sobre la base de 1.411 familias encuestadas por los ocupantes.»1
Sin embargo, fue en 1970 cuando La Bandera se transformó en un territorio protagónico para la historia popular , siendo la toma realizada el día 26 de enero la que inaugura «un nuevo estilo» de ocupaciones de terreno, «organizadas por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en la capital, que han dado un nuevo tono a estos movimientos de pobladores»2

LA 26 DE ENERO

La revista Punto Final N°98 del martes 17 de febrero de 1970, realiza una nota llamada “Acción directa de los sin casa” en donde, paralelo a una entrevista realizada a Víctor Toro (dirigente del campamento que con el tiempo se convirtió en un referente de las luchas habitacionales en el país), se van relatando los sucesos que sirvieron de antesala de la toma, comenzando por el registro de quienes conformaban este grupo de pobladores y pobladoras:
“El jueves 22 de enero pasado quinientas familias sin casa procedieron a ocupar “ilegalmente” los terrenos que están junto a la población “La Bandera”, a la altura del paradero 28 de Gran Avenida. Las familias procedían de diversas poblaciones como “La Bandera”, “Las Brisas”, “Venecia”, “Eduardo Frei” y “Yolanda Diaz”, donde esperaron 3 y 4 años a que las autoridades de gobierno les asignaran un sitio donde construir sus hogares”3
Este registro también pone de manifiesto la fuerte represión y violencia policial que recibió el campamento desde su intalación, el que fue llamado en sus inicios como «Toma 23 de Enero»:
“Tres días más tarde, el domingo 25 la policía procedió a desalojarlos del lugar. Aquella vez no se produjo enfrentamiento alguno, debido a la desorganización de los pobladores. Pero cuando al mediodía del lunes 26 la policía repitió la operación, los pobladores se protegieron de la violencia policial, gracias a la asimilación de la experiencia del día anterior. Al producirse el enfrentamiento resultaron heridas algunas mujeres embarazadas que allí mismo perdieron sus hijos; algunas guaguas sufrieron de asfixia a consecuencia de la acción de las bombas lacrimógenas”4


Una de las razones que vuelven particular la experiencia de la 26 de Enero fue su eficacia, la que producto de movilizaciones y una estrategia de organización y lucha, permitió conseguir acceso a soluciones definitivas en menos de 4 meses. Así lo contaba el propio Victor Toro en un periodico de la epoca:
“Son muy pocos los casos de una toma de terrenos que puede mostrar tan pronta solución como la que tuvo el campamento “26 de enero”… Nuestra toma de terreno se efectuó el 26 de enero y la erradicación de los sitios definitivos comenzó ayer 6 de mayo (de 1970), o sea, la primera etapa de nuestra pelea, demoró solo tres meses y 11 días. Hay campamentos que llevan meses y hasta años esperando que se les radique en forma definitiva… (Además) el campamento “26 de Enero” llegará a la población “La Bandera” con una marraqueta debajo del brazo: se trata de una policlínica que durante mucho tiempo ha sido un anhelo de esos compañeros. Nuestra pelea también ha conseguido esa importante conquista”5
Momentos como este han posicionado a La Bandera y en especial a la 26 de Enero, como un territorio emblemático, donde las luchas por la justicia social, la igualdad, la autonomía y la vida digna, son ejemplo de organización y construcción colectiva de Poder Popular.
¿Quieres saber sobre la toma del reten que se transformó en el policlínico de la población; o de la ocupación de los jardines del congreso nacional y la toma de las torres de tajamar como medidas de presión para obtener los sitios definitivos; o sobre la donación que hizo el MIR a la 26 de enero, de dineros que habían recuperado en un banco y que entregaron mediáticamente como un sindicato de una empresa inexistente?
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